Información del artículo

Tiempo estimado de lectura

9 minutos

Compartir

Facebook Icon

Citar el artículo

Paola Maurizio (2024). Basílica de San Pedro. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/basilica-de-san-pedro/). Última edición: julio 2024. Consultado el 24 de julio de 2024.
Copiar cita
¡Cita copiada a portapapeles!

Contenidos

Basílica de San Pedro

Iglesia basílica que es uno de los monumentos más importantes de la Iglesia católica.

9m
·
Tabla de contenidos:

¿Qué es?

Publicidad

La basílica de San Pedro es, por su magnitud y por su dimensión simbólica, uno de los monumentos más importantes de la Iglesia católica.Se encuentra en la Ciudad del Vaticano y está construida sobre el lugar donde, según la tradición, fue sepultado el apóstol san Pedro, discípulo de Jesús y primer papa.

La Basílica es un edificio significativo para el papado, ya que desde su construcción a comienzos del siglo XVI se pretendió que simbolizara el poderío de la institución eclesiástica. Al mismo tiempo, con la caída de Constantinopla en poder de los turcos, en 1453, ya no era posible para los cristianos visitar los sitios sagrados donde había nacido, había predicado y había sido crucificado Jesucristo, en Judea. Por lo tanto, los papas del siglo XV y XVI buscaron transformar a Roma en una nueva Jerusalén, que fuera el centro de la cristiandad, y a la Basílica de San Pedro en el principal lugar de peregrinación de los cristianos.

Imagen nocturna de la Basílica de San Pedro.

Imagen nocturna de la Basílica de San Pedro.

El término basílica designa un tipo específico de edificio que tiene planta rectangular dividida en tres o cinco naves paralelas separadas por hileras de columnas. La central, generalmente más ancha, es la nave principal y las otras se denominan naves laterales. Este tipo de edificios ha sido destinado tradicionalmente a iglesias, sobre todo en lugares de peregrinación, porque su forma permite la afluencia y circulación de gran cantidad de personas.

Historia

En el sitio donde actualmente se levanta la Basílica, existía otra anterior construida por el emperador Constantino I en el siglo IV sobre la tumba de san Pedro como una martiria, es decir, como una iglesia destinada al culto de un santo mártir. Ese edificio alojó a los fieles cristianos durante 1000 años hasta que el traslado de la sede del papado a Aviñón, durante el Cisma de Occidente, lo dejó en el abandono y sufrió importantes deterioros.

En el siglo XV, el papa Nicolás V comenzó las tareas de ampliación y mejora el edificio para adaptarlas a las necesidades de la época. Sin embargo, la muerte del papa pronto detuvo los trabajos.

En 1505, el papa Julio II retomó los trabajos y decidió que, por las dimensiones y el sentido que se pretendía dar al edificio, lo mejor era demoler la antigua iglesia constantiniana y construir una nueva, para lo que encomendó al arquitecto Donato Bramante hacerse cargo del proyecto bajo tres premisas:

  • La nueva iglesia debía superar la antigua basílica de Constantino;
  • debía dar cuenta de la primacía del papado sobre los otros poderes de la época y ser testimonio de la antigüedad de la Iglesia romana,
  • tenía que reflejar el espíritu de la época.

Por otra parte, debía tener unas dimensiones que permitieran recibir las multitudes que llegaban a Roma en peregrinación.

Publicidad, continua debajo

El 18 de abril de 1506 se colocó la primera piedra del edificio en una ceremonia encabezada por el papa y se iniciaron las obras.

El proyecto de Bramante proponía una enorme estructura de planta central en forma de cruz griega con una gran cúpula en el centro. Aunque Bramante alcanzó a trabajar 8 años en la Basílica, no dejó a su muerte un desarrollo completo del proyecto.

Las obras de la Basílica alrededor de 1580 según un dibujo del pintor holandés Maarten van Heemskerck.

Las obras de la Basílica alrededor de 1580 según un dibujo del pintor holandés Maarten van Heemskerck.

Durante el siguiente siglo y medio las obras continuaron encabezadas por los artistas más importantes de cada momento. Estuvieron a cargo de la construcción Rafael Sanzio, Antonio da Sangallo y Miguel Ángel Buonarroti, quien proyectó la gran cúpula ubicada sobre el crucero, entre otros. Cada papa pretendía dejar su impronta y además las tendencias estilísticas cambiaban a lo largo del tiempo por lo que el proyecto fue modificado varias veces.

En 1603, Carlo Maderno fue nombrado “arquitecto de San Pedro” y se hizo cargo de finalizar la construcción y diseñar la fachada en orden gigante rematada por 13 estatuas, Cristo más los 12 apóstoles. Maderno era un gran admirador de Miguel Ángel y en su diseño quiso destacar la cúpula que, gracias a eso, es posible ver en todo momento desde el exterior.

Fachada, lateral y planta de la Basílica con la Plaza según un dibujo de comienzos del siglo XX.

Fachada, lateral y planta de la Basílica con la Plaza según un dibujo de comienzos del siglo XX.

La Basílica se consideró terminada en 1626, aunque faltaban numerosos elementos, sobre todo de ornamentación. A la muerte de Maderno, en 1629, ya en pleno período Barroco, el escultor y arquitecto Gianlorenzo Bernini fue designado para completar la decoración y diseñar la gran plaza que se ubica enfrente de la iglesia.

La Basílica de San Pedro es un monumento que está en evolución permanente. Algunas de las puertas de bronce del ingreso, por ejemplo, se colocaron en el siglo XX y en su interior tumbas y monumentos funerarios de numerosos papas que se han ido agregando a lo largo del tiempo hasta el presente.

¿Cómo es?

La Basílica de San Pedro es la Iglesia católica más grande del mundo, incluso en la actualidad. Mide 190 metros de largo por 115 de ancho y 44 de altura en la bóveda, que llegan a los 136 metros en el interior de la cúpula y tiene la capacidad de recibir 20 mil personas.

Bóveda de la nave principal.

Bóveda de la nave principal.

Su gran nave central está cubierta con una bóveda de cañón corrido decorada con estucos dorados. Está separada por grandes columnas de dos naves laterales. El suelo es de mármol, con decoración de pórfido rojo de Egipto recuperado de la antigua basílica paleocristiana.

En el centro de la iglesia, sobre el sitio donde estaría la tumba de san Pedro, se encuentra el altar papal, justo debajo de la cúpula y cubierto por el famoso “baldaquino” diseñado por Bernini.

Interior de la cúpula de Miguel Ángel, sobre el Baldaquino de Bernini.

Interior de la cúpula de Miguel Ángel, sobre el Baldaquino de Bernini.

El interior de la basílica alberga 45 altares, tumbas y monumentos funerarios, además de una gran cantidad de obras de los artistas más famosos de cada época, como Miguel Ángel Buonarroti, Pollaiuolo, Alessandro Algardi, Gianlorenzo Bernini y Antonio Canova.

Desde el exterior, se accede a la Basílica por cinco puertas, algunas de las cuales se abren solo en ocasiones especiales:

  • La “puerta de la muerte”, realizada en 1964, se abre para los cortejos fúnebres de los papas.
  • “Puerta del bien y del mal” fue realizada entre 1970 y 1977.
  • La puerta central o “puerta de Filarete” recibe el nombre del artista que la realizó entre 1439 y 1445.
  • “Puerta Santa” realizada en 1950 permanece cerrada y se abre solo para los jubileos, festividades especiales de la Iglesia.
  • “Puerta de los Sacramentos” inaugurada en 1965.

En la fachada destacan las columnas corintias y el tímpano. Debajo de este, en el eje de simetría, la puerta ventana central, llamada “loggia de las bendiciones”, desde donde el papa brinda la bendición apostólica en Navidad y en Pascua, se abre sobre la plaza.

La Plaza de San Pedro

Plaza de San Pedro vista desde la cúpula de la Basílica (fotografía de David Iliff, licencia CC BY-SA 3.0).

Plaza de San Pedro vista desde la cúpula de la Basílica (fotografía de David Iliff, licencia CC BY-SA 3.0).

La Plaza de San Pedro completa el complejo basilical y se integra al edificio de la iglesia formando un todo con una fuerte carga simbólica. Fue construida entre 1656 y 1667, bajo el reinado del papa Alejandro VII y diseñada por Gianlorenzo Bernini teniendo en cuenta cuestiones topográficas, urbanísticas, simbólicas, además de necesidades propias de la liturgia católica ya que, durante los dos rituales más importantes, la Navidad y la Pascua, y en las ocasiones en las que el papa se dirige a los fieles, debía ser capaz de albergar una multitud y facilitar los movimientos procesionales.

Bernini diseñó un espacio envolvente, rodeado de una columnata que brinda una amplia superficie cubierta como protección para los días de sol y lluvia.

La plaza consta de un espacio trapezoidal unido a la basílica que se abre hacia otro gran espacio elíptico de 240 metros en su diámetro mayor. El diseño reproduce metafóricamente unos brazos y manos que, desde la Basílica reciben a los fieles y los abraza como la misma Iglesia.

Obras de arte relevantes de la basílica

Dentro de la basílica se custodian algunas de las obras de arte más célebres de la historia del arte, entre ellas se destacan:

  • La Piedad de Miguel Ángel Buonarroti, conocida como “Piedad Vaticana”, fue realizada entre 1498 y 1499.
  • La Cátedra de San Pedro, monumento construido en el ábside de la basílica como un relicario para proteger el trono papal de san Pedro. Esta escultura, obra de Bernini, está realizada en bronce, mármol y alabastro y se integra a la arquitectura fundiéndose con ella.
  • El Baldaquino. Esta obra juvenil de Bernini está realizada completamente en bronce. Se ubica en el centro de la iglesia, elevándose 29 metros sobre la cripta de san Pedro.
  • Monumento funerario de Alejandro VII, obra también de Bernini, este monumento combina distintos materiales y se ubica sobre una puerta que el artista utilizó para sugerir el paso de la vida a la muerte.
  • Se encuentran además valiosas esculturas de santos fundadores de órdenes religiosas, y otros monumentos funerarios como los dedicados al papa Clemente XIII y a la familia Estuardo por el artista neoclásico Antonio Canova entre finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX.
Bibliografía:
  • Argán, Giulio Carlo. La arquitectura barroca en Italia. Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión, 1979.
  • Gallico, Sonia. Vaticano. Roma, Ciudad del Vaticano, ATS Italia Editrice, 2006.
  • Grabar, André. El primer arte cristiano (200-395). Madrid, Aguilar, 1967.
  • Wittkower, Rudolf. Arte y arquitectura en Italia 1600-1750. Madrid, Cátedra, 1999.

Compartir:
Facebook Icon
Acerca del autor:

Licenciada en Gestión e Historia de las Artes, Editora. Autora y editora de contenidos educativos y de divulgación.

Citar este artículo:

Al citar este artículo, reconoces la autoría original, previenes plagios y brindas a tus lectores la posibilidad de acceder a las fuentes originales para obtener más información o verificar datos.

Paola Maurizio (2024). Basílica de San Pedro. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/basilica-de-san-pedro/). Última edición: julio 2024. Consultado el 24 de julio de 2024.
Copiar cita
¡Cita copiada a portapapeles!
¡Enlace copiado a portapapeles!