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Editorial Grudemi (2018). Economía de mercado. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/economia-de-mercado/). Última edición: mayo 2018. Consultado el 24 de mayo de 2024.
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Economía de mercado

Sistema en el cual el control y la influencia del mercado se definen a través de la ley de oferta y demanda.

Tabla de contenidos:

¿Qué es la economía de mercado?

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La economía de mercado es aquel sistema económico en el cual el control y la influencia del mercado se definen a través de la ley de oferta y demanda.

Dentro de este tipo de economía, el Estado interviene ligeramente al establecer las leyes jurídicas de regulación y seguridad con el fin de que se mantenga el orden, la libre competencia y exista un equilibrio en la economía general del país.

Para que los productores logren obtener beneficios en el mercado, deben valerse del sistema de precios y tanto adaptar su oferta a la demanda como tomar decisiones en cuanto a la inversión, la producción, el ahorro y el consumo.

Características y principios

De las principales características de la economía de mercado podemos destacar las siguientes:

  • Libertad de empresa: las empresas tienen libertad para tomar decisiones sobre qué producir, cómo producirlo y a qué precio venderlo. La competencia entre empresas es un elemento fundamental.
  • Interacción de oferta y demanda: los precios de los bienes y servicios se determinan a través de la interacción entre la oferta y la demanda en el mercado. Cuando la demanda de un bien o servicio supera su oferta, los precios tienden a subir, y viceversa.
  • Competencia: la competencia entre empresas es un aspecto esencial de la economía de mercado. Esta competencia no solo beneficia a los consumidores al ofrecerles opciones y precios competitivos, sino que también incentiva la eficiencia y la innovación.
  • Mínima intervención del Estado: aunque el Estado suele desempeñar un papel en la regulación y supervisión para evitar prácticas injustas y garantizar la competencia leal, la intervención directa en las decisiones económicas cotidianas tiende a ser mínima en una economía de mercado pura.
  • Propiedad privada: los recursos productivos, como tierras, capital y empresas, son en su mayoría de propiedad privada. Los individuos o entidades privadas tienen el derecho de poseer, utilizar y transferir estos recursos.

Rol del Estado

En una economía de mercado, el Estado juega un papel crucial en la creación de un entorno propicio para el funcionamiento eficiente y equitativo del mercado. La regulación gubernamental se implementa para salvaguardar los intereses de los consumidores y promover la competencia leal entre las empresas. Las leyes antimonopolio, por ejemplo, buscan prevenir la concentración excesiva de poder en manos de unas pocas empresas, fomentando así un ambiente competitivo. Asimismo, las agencias gubernamentales de supervisión financiera desempeñan un papel vital al monitorear y regular los mercados financieros para prevenir fraudes y asegurar la estabilidad económica.

Por otro lado, la intervención gubernamental también abarca la protección de los derechos de los consumidores. Las leyes que establecen estándares de seguridad, etiquetado y calidad garantizan que los productos en el mercado cumplan con ciertos criterios, brindando confianza a los consumidores y contribuyendo a la integridad del mercado.

En última instancia, el desafío radica en lograr un equilibrio adecuado entre la intervención gubernamental y la libertad de mercado. Demasiada regulación podría sofocar la innovación y la eficiencia, mientras que una supervisión insuficiente podría dar lugar a prácticas comerciales desleales y crisis económicas.

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Beneficios

Entre los principales beneficios que se le reconoce a este sistema se encuentran:

  • La competencia entre empresas para ganar la preferencia de los consumidores estimula la eficiencia en la producción y la innovación en productos y servicios. Las empresas buscan constantemente mejorar sus procesos y ofrecer mejores productos a precios más competitivos, lo que se traduce en una asignación más eficiente de recursos y una mejora en el estándar de vida.
  • La flexibilidad es otro aspecto destacado. La economía de mercado tiene la capacidad de adaptarse a cambios económicos y tecnológicos de manera más ágil que otros sistemas. Las empresas pueden ajustar rápidamente sus estrategias comerciales y adoptar nuevas tecnologías para responder a las demandas cambiantes del mercado. Esta adaptabilidad contribuye a la resiliencia económica y a la capacidad de afrontar desafíos de manera efectiva.
  • La incentivación para la innovación. La competencia fomenta la búsqueda constante de mejoras y avances tecnológicos. Las empresas buscan nuevas formas de destacar en el mercado, lo que impulsa la investigación y el desarrollo. Este ciclo de innovación no solo beneficia a las empresas, sino que también contribuye al progreso general de la sociedad al generar avances significativos en diversos campos.
  • Tiende a fomentar la autonomía individual y la iniciativa empresarial. Los individuos tienen la libertad de emprender y perseguir oportunidades de negocio. Este aspecto ha sido fundamental para el surgimiento de pequeñas y medianas empresas, que desempeñan un papel vital en la generación de empleo y enriquecimiento de la diversidad económica.

Críticas y controversias

A pesar de sus beneficios, la economía de mercado no está exenta de críticas y controversias. Una de las críticas más recurrentes se relaciona con la generación de desigualdades económicas. En un sistema donde la riqueza y los recursos se distribuyen según la capacidad de participar en el mercado, existe el riesgo de que algunos grupos queden rezagados. Esta disparidad puede traducirse en falta de acceso a oportunidades educativas y de empleo, creando brechas socioeconómicas significativas.

Otra crítica importante se centra en la explotación laboral. A medida que las empresas buscan maximizar beneficios en un entorno competitivo, algunos argumentan que los trabajadores pueden enfrentar condiciones laborales precarias, salarios bajos y falta de seguridad laboral. Esta preocupación resalta la necesidad de encontrar un equilibrio entre la eficiencia económica y el bienestar de los trabajadores.

Además, la economía de mercado ha sido criticada por su aparente falta de consideración hacia cuestiones medioambientales. La búsqueda constante de crecimiento económico y beneficios puede llevar a prácticas que agoten los recursos naturales y dañen el medio ambiente. Este aspecto destaca la necesidad de incorporar consideraciones medioambientales en el diseño de políticas económicas para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.

Bibliografía:
  • Pernaut Ardanaz Manuel. (2006). Introducción a la Teoría Económica. (Séptima Edición) Editorial Pearson Prentice Hall.
  • Schettino Macario. (2002). Introducción a la Economía para no Economistas. Editorial Pearson Prentice Hall.
  • Ferguson C.E. y Gould J.P. (1991). Teoría Microeconómica. Fondo de Cultura Económica, S.A. de C.V. México, D.F.

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