Información del artículo

Tiempo estimado de lectura

4 minutos

Compartir

Facebook Icon

Citar el artículo

Inés Strizzi (2022). Apóstrofe. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/apostrofe/). Última edición: julio 2022. Consultado el 26 de mayo de 2024.
Copiar cita
¡Cita copiada a portapapeles!

Contenidos

Apóstrofe

Figura literaria o retórica que se define por la breve interrupción de un discurso para dirigirse a un interlocutor o invocar a seres reales o imaginarios

4m
·
Tabla de contenidos:

Definición

Publicidad

El apóstrofe es una figura literaria o retórica que se define por la breve interrupción de un discurso para dirigirse a un interlocutor o invocar a seres reales o imaginarios.

Por ejemplo: “¡Espíritus, venid! ¡Venid a mí, puesto que presidís los pensamientos de una muerte! ¡Arrancadme mi sexo y llenadme del todo, de pies a la cabeza, con la m ́as espantosa crueldad!” (Lady Macbeth, Shakespeare).

El apostrofe no debe confundirse con el apóstrofo que es un signo ortográfico, una coma alta utilizada sobre todo en inglés y en francés. En español, se utiliza sólo para reflejar en la escritura la costumbre de “comerse letras” al hablar. Por ejemplo: Vete pa ´lante / vete para adelante.

Casos de uso

Algunos usos del apostrofe pueden ser:

  • En las obras de teatro de la Antigua Grecia se utilizaban frecuentemente. Por ejemplo: “Tú, Ismena, querida hermana, que conmigo compartes las desventuras que Edipo nos legó, ¿sabés de un solo infortunio que Zeus no nos haya enviado desde que vinimos al mundo?” (Antígona, Sófocles)
  • Generalmente, se utiliza la segunda persona, aunque en determinadas ocasiones la invocación sea hacia la nada. Suele ir acompañada por signos de admiración o interrogación. Por ejemplo: “¿Y qué hay de nosotras, mariconas…? ¿Qué hay de las que hace más de cuarenta años que estamos acá, también abandonadas, y tenemos que oír sus estúpidas penitas todas las malditas noches?, ¿eh?, ¿qué hay?” (Mujeres desesperadas, Samanta Schweblin).
  • Su utilización influye en el plano afectivo del interlocutor para que pueda comprender mejor el pensamiento y las emociones del personaje. Por eso, también es muy utilizada en los discursos políticos y en la publicidad. Por ejemplo: “Estamos absolutamente convencidos, compatriotas, que la ciencia, la tecnología, el conocimiento son los que van a darnos el valor agregado definitivo para seguir dando el salto cuantitativo y cualitativo que estamos dando como país.” (Discurso Inauguración de Tecnópolis 2011, Cristina Fernandez de Kirchner).

Ejemplos

  • Como todos saben, queridos amigos, este viernes festejaré mi cumpleaños.
  • ¡Oh viento, que todo lo meces!, danos un respiro.
  • Disculpe, estimada directora, no quiero ser inoportuno.
  • ¡Paciencia, ven a mí en este día tan largo!
  • Victoria, mi más dedicada estudiante, has sido seleccionada en la audición.
  • ¡Ay vida! ¿qué más tienes preparado para mí?
  • Ustedes, queridos consumidores, sabrán elegir la mejor calidad en calzado.
  • Guíanos, estrella más brillante, por el camino del amor.
  • Se los repetiré una vez más, fieles oyentes del programa: mañana comenzamos más temprano.
  • Llévate, río dorado, todas nuestras penas.
  • Te llamo, mi pichoncito más tierno, para que salgamos a dar un paseo.
  • Desciende a nosotros, oh inspiración, para que podamos terminar de escribir este informe.
  • Quería contarles, amable público presente, sobre las próximas presentaciones en los teatros de la provincia.
  • Todos y cada uno de ustedes, dedicados trabajadores, merecen acceder a sus derechos sin ningún obstáculo.
  • Sol de verano, ¿cuándo llegarás a nuestra casa tan fría?
  • Les pregunto, estudiantes de 5to año, ¿qué tema trabajarán para la Feria de Ciencias?
  • ¡Oh dios mío, gracias por esta oportunidad!
  • No insistas, querida madre, no iré de viaje con ustedes.
  • Virgencita, dulce madre, concédenos paz en nuestros corazones.
  • Sus propuestas, señores empresarios, se harán realidad en breve.
  • ¿Cuándo será el día, hija mía, que obedezcas a tus padres?
  • Llámame, mi bomboncito, cuando llegues a casa.
  • Los invoco, seres de luz, para que iluminen esta decisión.
  • No quiero escucharte, ingrato amigo, ya es suficiente.
  • Vengo a verla, respetada doctora, porque no sé qué más hacer con mis dolores de cabeza.
  • Necesitamos, valientes jugadores, que salgan a la cancha a ganar.
  • Espíritu de Bobby Fischer, guíame en esta partida de ajedrez.
  • ¡Oh abuela querida, cuánto extraño tus abrazos!
  • Recuerden siempre, amiguitos, lavarse los dientes luego de cada comida.
  • Gracias te damos, Pachamama generosa, por nuestros cultivos.
Bibliografía:
  • Croci, Paula y otros; (2011) Lengua 3. Prácticas del lenguaje. Serie Logo nautas. Editorial Puerto de Palos.
  • Quiroga, Macarena y otros; (2016). Lengua y Literatura 3. Prácticas del lenguaje. Serie Llaves. Editorial Estación Mandioca.
  • Diab, Pabla y otros; (2017). Lengua y Literatura 2 y 3. Prácticas de lenguaje. Editorial Kapelusz.
Compartir:
Facebook Icon
Acerca del autor:

Licenciada en Gestión Cultural (Universidad Nacional de Tres de Febrero). Docente de Lengua y Literatura. Escritora. Redactora.

Citar este artículo:

Al citar este artículo, reconoces la autoría original, previenes plagios y brindas a tus lectores la posibilidad de acceder a las fuentes originales para obtener más información o verificar datos.

Inés Strizzi (2022). Apóstrofe. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/apostrofe/). Última edición: julio 2022. Consultado el 26 de mayo de 2024.
Copiar cita
¡Cita copiada a portapapeles!
¡Enlace copiado a portapapeles!