Información del artículo

Tiempo estimado de lectura

5 minutos

Compartir

Facebook Icon

Citar el artículo

Editorial Grudemi (2020). Fenicios. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/fenicios/). Última edición: abril 2020. Consultado el 21 de julio de 2024.
Copiar cita
¡Cita copiada a portapapeles!

Contenidos

Fenicios

Pueblo semita que se instaló en el actual territorio del Líbano.

Tabla de contenidos:

Datos

Fecha 1.200 a. C. – 539 a.C.
Ubicación Actual territorio del Líbano
Religión Politeísta.
Economía Comercio y producción artesanal.

¿Quiénes eran los fenicios?

Publicidad

Los fenicios fueron un pueblo semita que se instaló en el actual territorio del Líbano, entre el 1200 a. C. y el 539 a.C. aproximadamente. Son considerados los fundadores del comercio marítimo.

Estos habitaron la costa oriental del Mediterráneo, especialmente el área ocupada en la actualidad por el Líbano. Este es un territorio montañoso y boscoso, con una estrecha franja de tierra entre las montañas y el mar que no permite el desarrollo de extensas actividades agrícolas.

Desde esa angosta franja de tierra, los fenicios extendieron sus rutas comerciales a lo largo de toda la costa del mar Mediterráneo y el norte atlántico de África. Sobre esas rutas fundaron colonias y factorías, pero no establecieron un poder territorial ni político.

En marrón, la ubicación en el mapa de los fenicios.

En marrón, la ubicación en el mapa de los fenicios.

Características

Las principales características de los fenicios son las siguientes:

  • Establecieron ciudades, colonias y factorías en la costa oriental mediterránea, el norte de África y en el sur de España. Algunas de ellas son Biblos, Tiro, Sidón, Cartago, Tánger, Cerdeña y Sicilia. También establecieron barrios, conocidos como concesiones, en ciudades extranjeras desde donde manejaban el comercio.
  • Fueron grandes navegantes. Los bosques de las cordilleras del Líbano y Antilíbano los proveyeron de abundante madera de calidad, con la cual desarrollaron un tipo de barco rápido y liviano con una doble hilera de remos y una vela central que facilitó sus desplazamientos por el mar.
  • En sus viajes no solo realizaron actividades comerciales, sino que también dejaron registros de sus observaciones sobre la geografía de las costas, las corrientes marinas, los vientos y las mejores rutas para navegar. Estas fueron heredadas por los griegos, a través de quienes dichos conocimientos se difundieron y perduraron hasta épocas modernas.
  • Si bien tradicionalmente se los ha considerado como los inventores de la escritura alfabética, es probable que solo hayan simplificado distintas formas de registro que ya existían. Lo cierto es que desarrollaron un tipo de escritura sencilla con pocas letras que conforma la base de los sistemas de escritura occidentales modernos.

Organización política y social

Organización política

Los fenicios constituyeron una talasocracia, es decir, una nación que basó su poderío en el dominio marítimo. Sus redes comerciales controlaron el Mediterráneo y sus costas durante 4 siglos.

No formaron un Estado unificado, sino que estaban organizados en ciudades-Estado independientes. El gobierno era ejercido en algunos casos por un rey, acompañado por un consejo de comerciantes y, en otros casos, por un consejo de ancianos que delegaba su autoridad en magistrados.

Organización social

La fenicia fue una sociedad de comerciantes y navegantes. Estas actividades eran llevadas a cabo por dinastías familiares que pasaban la mayor parte del año en el mar y se reunían en las ciudades fenicias en las épocas de festividades religiosas.

Publicidad, continua debajo

Las elites gobernantes eran quienes integraban dichas familias. Por debajo de ellas, en cuanto a poder político, se encontraban los artesanos, pequeños comerciantes, agricultores y pescadores.

Economía fenicia

La economía fenicia estaba basada en el comercio y en la producción artesanal de algunos bienes muy valorados, como los paños teñidos de púrpura y los objetos de bronce.

A través de su extensa red comercial distribuían las producciones de los demás Estados de la región mediterránea. Transportaban e intercambiaban por toda la cuenca del Mediterráneo bienes como metales, ébano y marfil de África; esclavos, caballos, piedras preciosas y textiles de Siria; miel y aceite de Judea; ovejas, especias y oro desde Arabia.

Durante gran parte de la historia fenicia, la actividad comercial se realizó a través del intercambio de bienes, ya que la moneda recién comenzó a acuñarse en el siglo IV a. C.

Religión y creencias

Las ciudades fenicias no tuvieron una religión homogénea, probablemente por la influencia de las diversas culturas de los territorios que visitaban. Así, los dioses variaban entre las distintas ciudades fenicias, aunque compartían algunas características. Por ejemplo, la diosa de la fertilidad recibía el nombre de Astarté en Sidón y Ba’alat Gubal en Biblos.

En las ciudades había templos, como el de Melkart-Baal-Tsor en Tiro, donde cada año se celebraban grandes fiestas religiosas. A estos templos llegaban ofrendas al dios desde las lejanas colonias. Se realizaban sacrificios humanos y en ocasiones los fieles ofrecían a sus propios hijos a los dioses.

Existían dinastías sacerdotales, tanto de hombres como de mujeres, que transmitían la actividad de generación en generación.

Bibliografía:
  • AA.VV., Historia Universal. 2. La Antigüedad, Egipto y Oriente Medio, Lima, Salvat editores, 2005.
  • Fenicia. (2023, 15 de diciembre). Wikipedia, La enciclopedia libre. Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Fenicia.

Compartir:
Facebook Icon
Citar este artículo:

Al citar este artículo, reconoces la autoría original, previenes plagios y brindas a tus lectores la posibilidad de acceder a las fuentes originales para obtener más información o verificar datos.

Editorial Grudemi (2020). Fenicios. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/fenicios/). Última edición: abril 2020. Consultado el 21 de julio de 2024.
Copiar cita
¡Cita copiada a portapapeles!
¡Enlace copiado a portapapeles!