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Marcelo Néstor Musa (2022). Doctrina Monroe. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/doctrina-monroe/). Última edición: mayo 2022. Consultado el 26 de mayo de 2024.
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Doctrina Monroe

Declaración de 1823 que estableció que cualquier intervención de los europeos en el continente americano sería considerada como un acto de agresión.

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¿Qué fue la Doctrina Monroe?

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La Doctrina Monroe fue una declaración elaborada en 1823 por John Quincy Adams, secretario de Estado del gobierno de los Estados Unidos. Sintetizada en la famosa frase “América para los americanos”, estableció que cualquier intervención de los europeos en el continente americano sería considerada como un acto de agresión contra los Estados Unidos.

Fue hecha pública por el presidente James Monroe durante su sexto discurso de apertura de las sesiones del Congreso de la Unión, el 2 de diciembre de dicho año. Recibida inicialmente con dudas y luego con gran entusiasmo, constituyó un principio clave de la política exterior estadounidense durante gran parte del siglo XIX.

Retrato de James Monroe, quinto presidente de los Estados Unidos. Gobernó el país entre 1817 y 1825. Pintura realizada por Samuel Morse.

Retrato de James Monroe, quinto presidente de los Estados Unidos.

La doctrina fue concebida como una respuesta a la amenaza que suponían la restauración de las monarquías en Europa y la constitución de la Santa Alianza, tras la realización del Congreso de Viena.

A principios del siglo XX, el presidente Theodore Roosevelt le dio un nuevo sentido a esta doctrina, al proclamar el llamado Corolario Roosevelt, cuyo objetivo era justificar las intervenciones de su país en los asuntos internos de los países latinoamericanos.

Contexto histórico

Tras la Declaración de la Independencia, en 1776, y el fin de la guerra con Gran Bretaña, en 1783, los Estados Unidos se consolidaron poco a poco como un nuevo actor de la política internacional de la época.

Este nuevo rol se puso de manifiesto durante la guerra naval contra la Francia de Napoleón Bonaparte entre 1798 y 1800, las negociaciones que culminaron con la compra de la Luisiana en 1803 y diversas escaramuzas en la frontera entre la Florida española y el Estado de Georgia, a principios del siglo XIX.

En 1812, los estadounidenses aprovecharon que el Reino Unido estaba enfrascado en las guerras napoleónicas para invadir los territorios canadienses que pertenecían al Imperio británico. Esto derivó en una guerra que se prolongó hasta 1815 durante la cual los ingleses saquearon e incendiaron la ciudad de Washington. El conflicto terminó con la firma del Tratado de Gante, que devolvió las fronteras al estado anterior a la guerra.

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La finalización de la guerra angloestadounidense tuvo lugar al mismo tiempo que Prusia, el Imperio ruso y el Imperio austríaco conformaban la Santa Alianza. Este pacto entre las monarquías más conservadoras de Europa autorizó la realización de campañas militares para restablecer el dominio de la Corona española sobre sus colonias en América.

La situación alarmó al gobierno de los Estados Unidos, que temió que las potencias europeas trataran de establecer nuevos imperios coloniales en el continente americano. Para impedir estos planes, el gobierno del presidente Monroe proclamó la doctrina que lleva su nombre.

Causas y consecuencias

Causas

Entre las causas de la proclamación de la Doctrina Monroe, se destacan:

  • El apoyo dado por la Santa Alianza a los planes de los Borbones españoles para reconstruir su imperio colonial en América.
  • El temor de los dirigentes estadounidense de que, luego de la finalización de las guerras napoleónicas, Francia, Gran Bretaña, Portugal y los Países Bajos intentaran recuperar colonias perdidas o conquistar nuevos territorios en América.
  • La pretensión de los dirigentes estadounidenses de hacer realidad una máxima del ex presidente Thomas Jefferson, que señalaba que “los Estados Unidos tienen un hemisferio para sí mismos”.

Consecuencias

Las principales consecuencias de la formulación de la Doctrina Monroe fueron las siguientes:

  • Se frustraron los planes europeos de recolonización de América, aunque más por la oposición de Gran Bretaña que por la amenaza militar de los Estados Unidos. A pesar de ello, se produjeron algunas intervenciones europeas en países americanos, sin que se registrase protesta alguna de los Estados Unidos. Entre ellas, la usurpación de las islas Malvinas por Gran Bretaña en 1833; el bloqueo anglo-francés al Río de la Plata de 1845 a 1850; y la invasión española a la República Dominicana entre 1861 y 1865.
  • Provocó entusiasmo en algunos dirigentes latinoamericanos pero cautela y recelo en otros que afirmaron que había que cuidarse de salir de una dominación extranjera para caer en otra. Con el tiempo quedó claro que cuando los Estados Unidos hablaban de “América para los americanos”, entendían por América todo el continente, pero por americanos solo a los estadounidenses.
  • Permitió que los Estados Unidos continuaran extendiendo sus fronteras hacia el oeste. Esta expansión contribuyó a la elaboración de la Doctrina del Destino Manifiesto, según la cual los estadounidenses estaban destinados a dominar todos los territorios comprendidos entre el Atlántico y el Pacífico.
  • Tuvo uno de sus corolarios en la declaración del presidente Rutherford Hayes, que en 1880 postuló que los Estados Unidos debían ejercer un control exclusivo sobre cualquier canal interoceánico que se construyese en América, para evitar así la injerencia de imperialismos extracontinentales.
  • Llevó a la enunciación de la llamada Doctrina Drago, en respuesta a la renuncia de los Estados Unidos a intervenir en favor de Venezuela durante el bloqueo naval de sus costas por varias potencias europeas, entre 1902 y 1903.
  • Fue resignificada por el presidente Roosevelt, cuando a partir de 1904 puso en práctica la llamada Política del Gran Garrote, cuyo objetivo era justificar la hegemonía de los Estados Unidos en América Latina.
Bibliografía:
  • Adams, Willi Paul. Los Estados Unidos de América. Madrid, Siglo XXI, 2005.
  • Connel Smith, Gordon. Los Estados Unidos y América Latina. México, Fondo de Cultura Económica. 1974.
  • Eliot Morison, Samuel y otros. Breve historia de los Estados Unidos. México, Fondo de Cultura Económica, 2006.
  • Mignolo, Walter. “La colonialidad a lo largo y a lo ancho: el hemisferio occidental en el horizonte colonial de la modernidad”. En: Langer, Edgardo (comp.) La colonialidad del saber: eurocentrismo y Ciencias sociales. Perspectivas latinoamericas. Buenos Aires, CLACSO, 2000.

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Acerca del autor:

Profesor en Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires). Autor, editor y coordinador de contenidos editoriales.

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Marcelo Néstor Musa (2022). Doctrina Monroe. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/doctrina-monroe/). Última edición: mayo 2022. Consultado el 26 de mayo de 2024.
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