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Marcelo Néstor Musa (2022). Guerras carlistas. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/guerras-carlistas/). Última edición: abril 2024. Consultado el 16 de abril de 2024.
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Contenidos

Guerras carlistas

Enfrentamientos civiles que tuvieron lugar en España durante el siglo XIX.

Tabla de contenidos:

Datos

Fechas 1833-1876.
Lugar Península ibérica.
Beligerantes Liberales vs. carlistas.
Resultado Victoria de los liberales

¿Qué fueron las guerras carlistas?

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Las guerras carlistas fueron varios enfrentamientos civiles que tuvieron lugar en España durante el siglo XIX. En esas contiendas se enfrentaron dos bandos:

  • Los liberales o isabelinos: que defendían la implantación de reformas políticas inspiradas en el liberalismo. Sus principales referentes fueron la regente María Cristina de Borbón (esposa de Fernando VII) y la reina Isabel II. Sus partidarios provenían de la población urbana, la burguesía y buena parte de la nobleza.
  • Los carlistas o católico-monárquicos: que luchaban bajo el lema “Dios, Patria y Rey”, y que defendían el absolutismo monárquico y la vigencia de los fueros militares y eclesiásticos. Sus principales figuras políticas fueron el infante Carlos María Isidro de Borbón (hermano de Fernando VII); su hijo, Carlos Luis de Borbón y Braganza; y su nieto, Carlos de Borbón y Austria-Este. Entre sus partidarios se encontraban la mayoría de los campesinos y artesanos, un parte de la nobleza y casi todo el clero.
Calderote, representación de una batalla de la primera guerra carlista, realizada por el artista español Augusto Ferrer-Dalmau.

Calderote, representación de una batalla de la primera guerra carlista, realizada por el artista español Augusto Ferrer-Dalmau.

Los enfrentamientos entre ambos bandos tuvieron tres grandes expresiones: la primera guerra carlista (1833-1840), la segunda guerra carlista (1846-1849) y la tercera guerra carlista (1872-76).

El carlismo recrudeció a principios del siglo XX, manifestándose en conspiraciones contra la Segunda República y en la sublevación de 1936 que dio origen a la guerra civil española.

Antecedentes

Las guerras carlistas tuvieron como precedentes varias conspiraciones que sucedieron durante el Trienio Liberal (1820-23), durante el cual se levantó la consigna “Dios, Patria y Rey” para luchar contra los liberales.

El antecedente más inmediato fue la guerra realista (1822-23), durante la cual el llamado Ejército de la Fe se alzó en armas contra el gobierno constitucionalista. Con la ayuda de la expedición de los Cien Mil Hijos de San Luis, enviada por la Santa Alianza, los realistas derrotaron a los liberales y restauraron en el trono a Fernando VII.

En 1830 el rey, que no tenía herederos varones, promulgó la Pragmática Sanción, que derogó la Ley Sálica (que impedía que las mujeres accedieran al trono). Poco después nació su hija Isabel, poniendo así en jaque las pretensiones de su tío, Carlos María Isidro.

En 1832, Carlos aprovechó una enfermedad de su hermano para convencerlo de que restaurara la Ley Sálica. Pero, cuando el rey recuperó la salud, restableció la Pragmática Sanción.

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La muerte de Fernando VII, en 1833, desató el conflicto. María Cristina, la madre de la pequeña Isabel, asumió la regencia y convocó a los liberales moderados para que defendieran los derechos de su hija. Esto generó el rechazo del infante Carlos, que se exilió en Portugal.

Primera guerra carlista (1833-1840)

La guerra se inició tras el manifiesto de Abrantes, mediante el cual Carlos proclamó su derecho a la ascensión al trono. Su petición fue desconocida por María Cristina, que proclamó a Isabel II como reina de España. Las tropas reales invadieron Portugal y trataron de apresar a Carlos, pero éste abordó un buque inglés y se refugió en Londres.

En 1834 Carlos salió de Gran Bretaña, atravesó Francia y entró en Navarra, donde instaló su corte y fue aclamado por sus partidarios. En 1837 dirigió una campaña militar que llegó hasta las puertas de Madrid. Pero la resistencia de las milicias populares y la llegada de refuerzos liberales lo obligaron a levantar el sitio de la capital.

Tras el fracaso de esta expedición, el carlismo se dividió en dos bandos: los apostólicos, liderados por Carlos, que siguieron resistiendo; y los moderados, comandados por el general Rafael Maroto, que en 1839 firmó el Convenio de Vergara con los generales isabelinos. Este acuerdo, que fue desconocido por Carlos, estableció la paz a cambio de mantener los fueros de Navarra y las Provincias Vascongadas e integrar a la oficialidad carlista en el ejército isabelino.

Segunda guerra carlista (1846-1849)

En 1845, Carlos María Isidro abdicó en su primogénito, Carlos Luis de Borbón, a quien aconsejó contraer matrimonio con su prima Isabel II.

Pero este proyecto fracasó debido a que los carlistas no se conformaban con que Carlos Luis fuese rey consorte, a la escasez de apoyos internacionales en favor del pretendiente y al rechazo de Isabel II. La reina, a quien le desagradaba el aspecto físico de su primo, anunció su matrimonio con otro pariente, Francisco de Asís de Borbón.

Desairado, Carlos Luis se trasladó a Londres, desde donde impulsó la segunda guerra carlista. Sus partidarios lograron hacerse fuertes en Cataluña, donde consiguieron gran apoyo popular.

La guerra se prolongó hasta 1849 cuando los insurrectos sufrieron derrotas decisivas y se vieron obligados a deponer las armas.

Tercera guerra carlista (1872-1876)

En 1868 tuvo lugar una revolución liberal que derrocó a Isabel II, y la sustituyó por un gobierno provisional que estableció la libertad de cultos.

Esto provocó la reacción de los carlistas, que apoyaron las pretensiones de Carlos de Borbón y Austria-Este, nieto de Carlos María Isidro. Sus partidarios protagonizaron alzamientos fallidos en 1869 y 1870.

La situación tomó un giro radical en 1871 cuando las Cortes Generales, dominadas por los liberales, eligieron rey a Amadeo de Saboya. Su elección enfureció a los carlistas que lo consideraban un usurpador. En 1872, Carlos entró en Navarra, donde fue aclamado por la población. Pero en poco tiempo sus fuerzas fueron derrotadas, por lo que debió refugiarse en Francia.

La proclamación de la Primera República, en 1873, fortaleció al bando carlista, al que se sumaron todos los partidarios de la monarquía. Carlos regresó a Navarra y se puso al frente de un ejército muy numeroso, con el cual logró importantes victorias. Esos triunfos contribuyeron a la caída de la Primera República, tras la cual accedió al trono Alfonso XII, hijo de Isabel II.

Su coronación, en 1874, debilitó a los carlistas, ya que varios de sus jefes decidieron reconocer al nuevo monarca. A partir de entonces los insurrectos sufrieron sucesivas derrotas hasta que en 1876 Carlos y sus seguidores se vieron obligados a huir a Francia, con lo que la guerra llegó a su fin.

Causas

Entre las causas de las guerras carlistas se pueden mencionar:

  • La promulgación de la Pragmática Sanción, que suprimió la Ley Sálica, y que habilitó así la ascensión al trono de Isabel II.
  • Las ambiciones del infante Carlos María Isidro, que pretendía suceder a su hermano Fernando VII en el trono de España.
  • La convicción que tenían los carlistas de que los liberales que integraban el gobierno de Isabel II pretendían acabar con el poder e influencia de la Iglesia católica.
  • Las reformas impulsadas por los sucesivos gobiernos liberales, entre ellas la libertad de cultos, el matrimonio civil y la educación laica.

Consecuencias

Las principales consecuencias de las guerras carlistas fueron las siguientes:

  • La muerte de miles de españoles, tanto en los campos de batalla como en las represalias que siguieron a la toma de pueblos y ciudades.
  • El exilio en Francia de gran cantidad de familias de Cataluña, Aragón y Navarra, debido a su apoyo a la causa del carlismo.
  • La extensión de las ideas del liberalismo, que fueron arraigando en sectores de la sociedad española, en especial la burguesía.
  • La caída de la Primera República y la restauración de la monarquía borbónica.
  • La desaparición de los fueros vasco-navarros, que fueron suprimidos al promulgarse la Constitución española de 1876.
Bibliografía:
  • Bullón de Mendoza, Alfonso. La Primera Guerra Carlista. Madrid, Universidad Complutense, 1991.
  • García Parody, Manuel Ángel; Lama Romero, Eduardo; Olmedo Cobo, Francisco; Pros Mani, Rosa María. Historia de España. Zaragoza, Luis Vives, 2009.
  • Suárez Cortina, Manuel. Las máscaras de la libertad: el liberalismo español, 1808-1950. Madrid, Marcial Pons, 2003.

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Acerca del autor:

Profesor en Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires). Autor, editor y coordinador de contenidos editoriales.

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Marcelo Néstor Musa (2022). Guerras carlistas. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/guerras-carlistas/). Última edición: abril 2024. Consultado el 16 de abril de 2024.
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