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Marcelo Néstor Musa (2018). Imperio carolingio. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/imperio-carolingio/). Última edición: diciembre 2018. Consultado el 18 de abril de 2024.
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Contenidos

Imperio carolingio

Estado de la Temprana Edad Media, fundado por el rey de los francos Carlomagno, que lo gobernó entre el 768 y el 814.

Tabla de contenidos:

Datos

Fecha 768 – 843.
Ubicación Europa Occidental
Capital Aquisgrán
Idioma Fráncico y latín
Religión Cristianismo
Forma de gobierno Monarquía centralizada

¿Qué fue?

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El Imperio carolingio fue un Estado de la Temprana Edad Media, fundado por el rey de los francos Carlomagno, que lo gobernó entre el 768 y el 814.

Los cimientos de este Imperio fueron puestos por su padre, Pipino el Breve, que en el 751 derrocó al último rey de la dinastía franca de los merovingios. El nuevo monarca fue coronado por el papa Esteban II, quien le otorgó el derecho a la sucesión hereditaria. Luego de la muerte de Pipino, en el 768, el Papa brindó su apoyo a su hijo, Carlos, que pasó a la historia con el nombre de Carlomagno, que significa Carlos el grande.

Carlomagno emperador de Occidente, retrato realizado por Louis-Félix Amiel, en 1839. Se exhibe en el Museo de la Historia de Francia, en el Palacio de Versalles.

Carlomagno emperador de Occidente, retrato realizado por Louis-Félix Amiel, en 1839.

Carlomagno se propuso restaurar la unidad del Imperio romano. Recurriendo tanto a la diplomacia como a la guerra, logró ocupar los territorios de lombardos, bávaros, ávaros y sajones. Así construyó un imperio que, a excepción de parte de la península ibérica y las islas británicas, comprendía toda Europa occidental.

En el año 800, el papa León III coronó a Carlomagno como emperador de Occidente. De esta manera, el rey de los francos se aseguró el predominio sobre todos los monarcas cristianos y se transformó en el brazo armado de la Iglesia.

El Imperio carolingio perduró hasta el 843. Su división dio lugar al surgimiento de los reinos de Lotaringia, Francia y Germania, estos dos últimos son el origen, a su vez, de las actuales Francia y Alemania.

Ubicación

El territorio del Imperio carolingio comprendía gran parte de Europa occidental, ya que solo las islas británicas, la península ibérica y el extremo sur de Italia estaban fuera de su área de influencia.

Se extendía desde el rio Ebro y el océano Atlántico, al oeste, hasta los ríos Óder y Danubio al este; y desde el Mar del Norte en su extremo septentrional hasta el mar Mediterráneo y los Estados pontificios por el sur.

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Su núcleo central estaba constituido por las antiguas regiones de Neustria y Austrasia, en la actual Francia.

Ubicación del Imperio carolingio hacia el 804, año en el que alcanzó su máxima extensión.

Ubicación del Imperio carolingio hacia el 804, año en el que alcanzó su máxima extensión.

Características

Las principales características del Imperio carolingio fueron las siguientes:

  • La máxima autoridad era el emperador, jefe político de la cristiandad, que era coronado por el Papa, su jefe espiritual.
  • Su forma de gobierno era la monarquía centralizada.
  • Los idiomas oficiales eran el latín y el fráncico, aunque también se hablaban el galoitaliano, el sajón y otras lenguas germanas.
  • La capital era Aquisgrán, la actual Aachen, ubicada en el oeste de la actual Alemania, cerca de la frontera con Bélgica y los Países Bajos.
  • Estaba divido en ducados, condados y marcas, a cargo de duques, condes y marqueses, respectivamente.
  • Estaba habitado por francos, alamanes, turingios, burgundios, sajones, lombardos, bávaros, bretones y ávaros.
  • Su religión oficial era el cristianismo.

Organización

Organización social

La sociedad carolingia se encontraba dividida en dos grandes sectores:

  • Privilegiados: aquellos que gozaban de privilegios económicos, sociales y territoriales.
    • Emperador.
    • Alto clero y alta nobleza.
    • Baja nobleza y bajo clero.
  • No privilegiados: aquellos que no poseían privilegios y que con sus impuestos y el diezmo mantenían a los sectores privilegiados.
    • Tenderos y pequeños comerciantes.
    • Artesanos y campesinos.

Organización política

La cabeza del Imperio carolingio era el emperador, que concentraba en sus manos el máximo poder militar, judicial y legislativo.

Para las funciones administrativas, el emperador se apoyaba en una corte, dirigida por un chambelán, que se encargaba de los asuntos del palacio, entre otros.

También existían instituciones como las cancillerías, que dirigían cuestiones civiles y eclesiásticas, y el tribunal palatino, que aplicaba las capitulares, disposiciones legales que regían sobre toda la población del Imperio.

Organización territorial

La organización territorial del Imperio carolingio se basaba en tres divisiones:

  • Condados: demarcaciones a modo de provincias interiores que se encontraban bajo la responsabilidad de un conde.
  • Ducados: conjunto de condados que estaban bajo la dirección de un duque, nombrado directamente por el emperador.
  • Marcas: zonas que se encontraban en fronteras militarizadas y expuestas a invasiones extranjeras. Estaban bajo la responsabilidad de un marqués.

Duques, condes y marqueses eran supervisados anualmente por los missi dominici, de quienes se decía que eran «los ojos y los oídos el emperador». Eran pares de inspectores, uno laico y otro eclesiástico, que se encargaban de juzgar los abusos de poder y los actos de corrupción de los funcionarios carolingios.

Economía

La economía del Imperio carolingio se basaba en la producción agrícola, sobre todo en la cosecha de cereales como el trigo, la cebada y la avena. Otras actividades económicas importantes eran la ganadería vacuna y porcina y la producción artesanal de armas y mobiliario.

La importación y la exportación de productos eran prácticamente inexistentes, por lo que el Imperio se auto abastecía, produciendo lo necesario para alimentar a sus habitantes.

Religión

Carlomagno era un devoto cristiano que se propuso proteger a la Iglesia y extender su influencia en toda Europa. Se relación con el Papado fue estratégica, ya que los obispos de Roma otorgaron legitimidad a la dinastía carolingia, a cambio de protección contra los avances del Islam y las pretensiones de poder del Imperio bizantino.

Carlomagno creó varios obispados, reunió dos concilios y obligó a la población de su imperio a asistir a misa los domingos y a pagar el diezmo, un impuesto que servía para contribuir al mantenimiento de la Iglesia.

También se propuso convertir al cristianismo a los pueblos que iba incorporando a su imperio. Para lograr este objetivo, apeló tanto a la cruz como a la espada. Sus ejércitos marchaban acompañados por sacerdotes que bautizaban a los que aceptaban convertirse al cristianismo.

Educación y cultura

Alcuino y otros eruditos de la corte presentan a Carlomagno manuscritos copiados en la Escuela Palatina. Obra pintada en 1830 por el artista francés Jean-Victor Schnetz. Museo del Louvre, París, Francia.

Alcuino y otros eruditos de la corte presentan a Carlomagno manuscritos copiados en la Escuela Palatina. Obra pintada en 1830 por el artista francés Jean-Victor Schnetz. Museo del Louvre, París, Francia.

En la Temprana Edad Media, la gran mayoría de las personas eran analfabetas. El propio Carlomagno durante su niñez no había recibido instrucción formal.

Para revertir esta situación, el emperador impulsó la apertura de escuelas destinadas a la formación de cortesanos, funcionarios y religiosos. La principal fue la Escuela Palatina, que funcionaba en Aquisgrán y a la que asistían Carlomagno y seis de sus hijos. Estaba a cargo de Alcuino de York, un sabio de origen anglosajón, que luego fue reemplazado por el godo Teodulfo.

Otras escuelas funcionaban en abadías, obispados y monasterios y su dirección estaba a cargo de sacerdotes cristianos. En los monasterios se conformaron importantes bibliotecas, en las cuales monjes copistas preservaron gran parte de la tradición cultural del mundo greco-romano.

La labor de escuelas y monasterios transformaron al Imperio carolingio en un centro de resurgimiento cultural denominado «renacimiento carolingio».

Arte

Carlomagno impulsó el desarrollo de las artes. Dentro de su Imperio se conjugaban influencias del arte romano, y el arte cristiano, además del bizantino.

Los arquitectos carolingios trataron de recuperar la arquitectura monumental del Imperio romano, tomando como modelo la época de los emperadores Constantino y Teodosio (siglo IV a. C.). Sus principales obras fueron palacios, residencias reales y templos religiosos, como la Capilla Palatina de Aquisgrán, donde oraba el emperador. Para construirla, los arquitectos se inspiraron en la Iglesia de San Vital de Rávena, simbolizando así las raíces latinas del Imperio carolingio.

Los artistas carolingios también realizaron esculturas de mármol y mosaicos de estilo bizantino que ilustraban escenas de los Evangelios.

División del Imperio

El hijo y sucesor de Carlomagno, Luis el Piadoso, también conocido como Ludovico Pío, reinó en medio de las incursiones de los vikingos sarracenos, y conflictos con duques, condes y marqueses. Estos querían manejarse con mayor autonomía y dejar en herencia a sus descendientes los territorios que administraban.

A la muerte de Luis el Piadoso, en 840, sus hijos, Carlos, Luis y Lotario lucharon por el poder. En el año 843, pusieron fin a sus luchas mediante la firma del tratado de Verdún, que dividió el Imperio carolingio de la siguiente manera:

  • Reino de Carlos el Calvo o Francia occidental (zona celeste).
  • Reino de Lotario I o Lotaringia (zona marrón).
  • Reino de Luis el Germánico, Francia oriental o Germania (zona roja).
Partición del territorio del Imperio carolingio, según los términos del Tratado de Verdún (843).

Partición del territorio del Imperio carolingio, según los términos del Tratado de Verdún (843).

Así quedó desintegrado el Estado creado por Carlomagno, que había soñado con una Europa unida bajo un solo rey y una misma fe.

Bibliografía:
  • Halphen, Louis. Carlomagno y el Imperio carolingio. Madrid, Akal. 1992.
  • Isla Frez, Amancio. La Europa de los carolingios. Madrid, Síntesis, 1993.
  • Lamb, Harold. Carlomagno. Buenos Aires, Alfaguara. 2006.
  • Musa, Marcelo. Carlomagno. Buenos Aires, Aguilar. 2014.
  • Mussot-Goulard, Renée. Carlomagno. Madrid, Fondo de Cultura Económica. 1999.

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Acerca del autor:

Profesor en Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires). Autor, editor y coordinador de contenidos editoriales.

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Marcelo Néstor Musa (2018). Imperio carolingio. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/imperio-carolingio/). Última edición: diciembre 2018. Consultado el 18 de abril de 2024.
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