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Marcelo Néstor Musa (2020). Vikingos. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/vikingos/). Última edición: abril 2024. Consultado el 21 de julio de 2024.
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Contenidos

Vikingos

Guerreros y marinos pertenecientes a un conjunto de pueblos originarios de Escandinavia.

Tabla de contenidos:

Datos

Fecha Siglo IX – siglo XI.
Ubicación Norte de Europa.
Religión Politeísta.
Economía Agricultura, ganadería y saqueos.

¿Quiénes fueron?

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Los vikingos fueron un grupo de guerreros y marinos pertenecientes a un conjunto de pueblos originarios de Escandinavia, en el norte de Europa. Estos se hicieron conocidos por sus viajes de exploración marítima y por sus incursiones y saqueos en gran parte de Europa, entre los siglos IX a XI. De hecho, este período de la Edad Media es conocido como «era vikinga».

Los vikingos irrumpieron en la escena europea en el año 793, con el saqueo al monasterio de Lindisfarne, en el norte de la actual Gran Bretaña. En los 3 siglos siguientes, sus ataques violentos, saqueos y pillajes, aterrorizaron a las poblaciones de las costas del mar Báltico, las islas británicas, el reino de los francos, la península ibérica y el sur de Italia. A través de los ríos de Europa Oriental, los vikingos llegaron hasta el corazón de la actual Rusia y a las puertas de Constantinopla, la capital del Imperio bizantino.

Hay varias teorías acerca de las causas de las invasiones vikingas. Una de las más aceptadas les atribuye al gran aumento de su población en territorios que eran poco aptos para un buen desarrollo agrícola.

Los ataques de los vikingos, sumados a los de húngaros y eslavos en Europa Central, y a los de los sarracenos en las costas del mar Mediterráneo, contribuyeron a la fragmentación del Imperio carolingio y la descentralización política característica del feudalismo.

Organización política y social

Organización política

Los vikingos estaban organizados en numerosas unidades políticas independientes que dominaban pequeños territorios de Escandinavia. Cada una estaba liderada por un jarl o conde, que solo tenía autoridad sobre un centro urbano y las zonas circundantes. Con el correr del tiempo, algunos jarl tomaron el título de rey y trataron de ampliar sus dominios. Se estima que hacia el año 800 existían alrededor de 30 pequeños reinos en la actual Noruega, y algunos otros en Suecia y Dinamarca.

Organización social

La sociedad de cada uno de esos Estados estaba integrada por hombres y mujeres libres, y por esclavos que eran prisioneros de guerra o personas que no podían pagar sus deudas.

El jarl presidía las reuniones del thing, una asamblea en la que participaban todos los hombres libres de cada comunidad. El thing sancionaba las leyes, juzgaba a los delincuentes y aplicaba sanciones. Las penas más graves eran el destierro y la muerte.

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Religión y dioses

Los vikingos eran politeístas: rendían culto a varios dioses que asociaban con las fuerzas de la naturaleza y que creían emparentados entre sí. Algunos de ellos eran:

  • Odín: dios de los cielos y divinidad principal, se lo consideraba padre de todo lo que había en el mundo.
  • Frigg: esposa de Odín, diosa del matrimonio y la maternidad.
  • Thor: dios del trueno y la fuerza, hijo predilecto de Odín.
  • Heimdall: hijo bastardo de Odín, dios de la luz y protector del mundo.
  • Freyja: diosa de la belleza y del amor.
  • Freyr: hermano de Freyja, dios de la lluvia, el sol naciente y la fertilidad.
  • Loki: dios de las mentiras y el caos, quien trataba de destruir el poderío de Odín.

Los vikingos no tenían templos ni sacerdotes profesionales. En cada casa había un altar con estatuillas de uno o más dioses. Cada comunidad tenía un adivino que tiraba unas piedras llamadas «runas» para hacer predicciones sobre el futuro del grupo y el destino de los guerreros. También realizaban sacrificios de animales para propiciar cosechas abundantes, una prole numerosa y resonantes victorias en el campo de batalla.

El máximo honor para los vikingos era morir en combate con el arma en la mano, ya que de ese modo accedían al Valhalla, una especie de paraíso donde bebían y comían junto a los dioses.

Costumbres

Durante el largo invierno nórdico los vikingos permanecían en sus granjas, donde criaban cabras y cerdos. Al atardecer, los guerreros más cercanos al jarl local se reunían en un gran salón donde comían, contaban sus hazañas y bebían cerveza.

Al llegar la primavera cultivaban la tierra, alistaban sus barcos y partían hacia sus incursiones guerreras para obtener botines de oro y plata.

Un drakkar normando. Detalle del Tapiz de Bayeux, siglo XI.

Un drakkar normando. Detalle del Tapiz de Bayeux, siglo XI.

Los barcos vikingos (los drakkars) eran muy livianos, tenían una sola vela y a cada lado una fila de remeros (los mismos guerreros). Eran ideales para navegar tanto en mar abierto como en aguas superficiales y para llevar tropas, comerciantes y colonos.

Cuando llegaban a destino podían desembarcar, saquear rápidamente y luego retirarse o montar campamentos fortificados a orillas de los ríos. Desde esos campamentos hacían salidas para saquear granjas y ciudades o tomar rehenes para luego solicitar rescates. En los combates usaban hachas, espadas largas, cuchillos y escudos de madera con forma redonda.

Los vikingos aceptaban la poligamia, despreciaban la cobardía y condenaban los asesinatos en secreto, ya que estos podían dar lugar a sangrientas venganzas. Todo hecho de sangre debía ser denunciado inmediatamente.

Ubicación y territorios

Los vikingos eran originarios de los actuales Dinamarca, Suecia y Noruega, en el norte de Europa, pero sus viajes de exploración y conquista los llevaron a los siguientes territorios:

Máxima expansión de los pueblos nórdicos a principios del siglo XI.

Máxima expansión de los pueblos nórdicos a principios del siglo XI.

  • Islas británicas: los vikingos noruegos y daneses ocuparon parte de Irlanda, Escocia y el norte y este de Inglaterra. Nunca lograron ocupar el sur de la isla, defendido por el reino cristiano de Wessex.
  • Norte de Francia: durante el reinado de los nietos de Carlomagno, los vikingos remontaron el río Sena y sitiaron varias veces la ciudad de París. Para frenar sus incursiones, en el 911 el rey Carlos el Simple otorgó al líder vikingo Hrolf Ganger (también conocido como Rollo o Rollón, el caminante) algunas tierras ubicadas a orillas del Canal de la Mancha. A partir de entonces a esta región se la llamó Normandía y, a sus habitantes, normandos: «hombres del norte».
  • Italia meridional: hacia fines del siglo X, guerreros normandos se asentaron en el sur de Italia como mercenarios al servicio de lombardos y bizantinos. Poco después comenzaron a establecer sus propios Estados, los cuales en 1130 se unificaron para dar lugar al Reino de Sicilia, que perduró hasta 1814.
  • Rusia: los vikingos suecos, llamados varegos, navegaron hacia el este y remontaron los ríos que desembocan en el mar Báltico. En el 882 Oleg, príncipe varego, fundó el Estado de la Rus de Kiev, que perduró hasta 1240, cuando pasó a formar parte del Imperio mongol. En el 998, un acuerdo entre Kiev y Bizancio dio origen a la Guardia Varega, una unidad de élite formada por guerreros vikingos que se encargaban de la custodia personal de los emperadores bizantinos.
  • Islandia: los vikingos noruegos arribaron a Islandia a principios del siglo X. Allí fundaron una confederación de comunidades independientes que perduró hasta 1264, cuando Islandia se integró al reino de Noruega.
  • Groenlandia: los vikingos de Islandia, liderados por Erik el Rojo, llegaron a Groenlandia en el 982. En los años siguientes fundaron 3 colonias independientes, las cuales llegaron a tener unos 10 mil habitantes. En 1261, la población local aceptó la autoridad de los reyes noruegos.
  • Terranova: hacia el año 1000, una expedición liderada por Leif Eriksson, hijo de Erik el Rojo, exploró las costas de la isla de Baffin, la península de Labrador y Terranova, en el actual Canadá. Poco después, otra expedición regresó a la isla de Terranova para fundar una colonia que no prosperó debido a la falta de mujeres y la hostilidad de los algonquinos. Al cabo de unos pocos años, los colonos supervivientes regresaron a Groenlandia.

Fin de la era vikinga

Las incursiones vikingas comenzaron a cesar en la segunda mitad del siglo XI, luego de la derrota del rey noruego Harald el Despiadado, en la Inglaterra sajona (1066).

Otros factores que incidieron en el fin de sus invasiones fueron la progresiva cristianización de los territorios escandinavos y la aculturación de los vikingos instalados en las islas británicas, el norte de Francia y el sur de Italia. Por otra parte, los reinos de Suecia, Noruega y Dinamarca, ya unificados, deseaban comerciar con los Estados del resto de Europa, en lugar de atacarlos y saquearlos como antaño.

Bibliografía:
  • Haywood, John. Los hombres del norte. La saga vikinga 793-1241. Barcelona, Ariel. 2016.
  • Heers, Jacques. Historia de la Edad Media. Barcelona, Labor. 1984.
  • Page, R. I. Mitos nórdicos. Barcelona, Blume. 2004.
  • Valdeón Baruque, Julio. La Alta Edad Media. Salamanca, Anaya. 2005.

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Acerca del autor:

Profesor en Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires). Autor, editor y coordinador de contenidos editoriales.

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