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Marcelo Néstor Musa (2020). Siglo XVII. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/siglo-xvii/). Última edición: junio 2020. Consultado el 18 de abril de 2024.
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Contenidos

Siglo XVII

Período de la historia que se extiende desde el 1 de enero de 1601 hasta el 31 de diciembre de 1700 d. C.

Tabla de contenidos:

¿Qué fue el siglo XVII?

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El siglo XVII, también conocido como siglo del Barroco, es el período que se extiende entre el 1 de enero de 1601 y el 31 de diciembre de 1700 d. C., según el calendario gregoriano. Así, en la periodización tradicional de la historia forma parte de la Edad Moderna.

En Europa fue un período caracterizado por el auge de la monarquía absoluta, la intolerancia religiosa, la sociedad estamental, el estancamiento económico y el desarrollo de la racionalidad y la experimentación como métodos de conocimiento. Fue también un siglo violento, marcado por guerras religiosas y políticas en gran parte del continente.

Durante el siglo XVII en América, la dominación que ejercían España y Portugal comenzó a ser cuestionada por la irrupción de nuevas potencias coloniales (Inglaterra, Francia y las Provincias Unidas), las cuales trataron de arrebatarles riquezas y grandes porciones de territorios.

En Asia, la civilización más importante fue la creada por el Imperio mogol, que llegó a dominar gran parte de la India. En China, los manchúes derrotaron a la dinastía Ming mientras Japón se cerraba al mundo exterior, al prohibir el ingreso de extranjeros a su territorio.

Características

Las características más importantes del siglo XVII fueron las siguientes:

  • Las principales potencias europeas del siglo XVI, España y el Imperio otomano, comenzaron a declinar. Su hegemonía comenzó a ser cuestionada por nuevas potencias en ascenso: Francia, Inglaterra, las Provincias Unidas (hoy Países Bajos), Suecia y el Imperio ruso.
  • La monarquía absoluta fue la forma de gobierno predominante en el continente europeo. Se caracterizó por la concentración de todos los poderes del Estado en manos de un rey o monarca que accedía al trono a través de su herencia familiar. La Francia de Luis XIV (1643-1715) es el ejemplo más acabado de monarquía absoluta.
  • El sustento ideológico del absolutismo fue la teoría del derecho divino, según la cual el origen de la autoridad del rey era Dios. De acuerdo con este postulado, el monarca podía ejercer un poder ilimitado y no estaba obligado a rendir cuentas de sus actos ante sus súbditos.
  • El absolutismo no logró consolidarse en Inglaterra, donde luego de una etapa de guerras civiles entre la Corona y el Parlamento, durante la llamada Revolución inglesa, se instauró en 1688 una monarquía parlamentaria. En este sistema, el rey comparte el poder con el Parlamento. Además, se elige a un primer ministro que actúa como jefe de gobierno.
  • Una forma de gobierno distinta a la monárquica fue la república parlamentaria, que se instauró en las Provincias Unidas en 1648. Los representantes de las 7 provincias que integraban el Estado se reunían en los Estados generales, los cuales elaboraban las leyes comunes. Cada 5 años designaban al Gran Pensionario, quien dirigía la administración pública, y al Gran Estatúder, quien estaba al mando de las milicias.
  • Las sociedades europeas de la época eran estamentales. Esto significa que estaban legalmente divididas en privilegiados y no privilegiados. El lugar que ocupaba cada persona en estos dos grandes grupos lo determinaba su nacimiento. Entre los privilegiados estaban el rey, los nobles y el clero. Los no privilegiados eran los burgueses, artesanos y campesinos, los cuales en Francia conformaban el llamado tercer Estado. La burguesía experimentó un vertiginoso ascenso social y económico en Inglaterra y las Provincias Unidas, debido al incremento de ingresos que provenían del comercio y las finanzas.
  • En la Europa del siglo XVII no había tolerancia religiosa. Los súbditos estaban obligados a profesar la misma religión que su rey. Si este cambiaba de religión, las personas debían hacerlo también o se exponían a la prisión, el exilio, la confiscación de bienes o la muerte. En este contexto hubo numerosas guerras de religión entre católicos y protestantes, las cuales provocaron cientos de miles de víctimas, tanto en combates como en saqueos y quema de pueblos y aldeas.
  • La doctrina económica predominante fue el mercantilismo, que afirmaba que la nación más rica era la que tenía más oro y plata. Las maneras de conseguir metales preciosos eran la piratería, la guerra y una balanza de pagos favorable, en la que las exportaciones fueran mayores que las importaciones.
  • Se produjo una crisis económica, demográfica y social, que muchos autores denominan «crisis del siglo XVII». Se trató de una etapa de estancamiento caracterizada por la disminución de la producción agrícola, hambrunas, pestes, revueltas urbanas y rurales y un aumento de la tasa de mortalidad.
  • En el sur de Europa, la producción artesanal siguió controlada por los gremios, lo que dificultó las innovaciones tecnológicas. En Inglaterra y los Países Bajos se extendió, en cambio, el sistema de producción domiciliario, en el cual un comerciante entregaba materias primas a los campesinos para que elaboraran textiles baratos y competitivos en sus hogares.
  • La búsqueda de conocimiento a través de la razón humana, característica de la Edad Moderna, alcanzó todas las áreas del saber. Como consecuencia, hubo un fuerte desarrollo de la astronomía, la biología y la física, que se plasmó en la invención del telescopio y el microscopio; en el descubrimiento de la célula y en la formulación de la teoría de la gravitación universal. A este movimiento se lo denomina Revolución científica y continuó durante el siglo XVIII.
  • El movimiento artístico del siglo XVII fue el Barroco. Dentro de este estilo, la literatura, el teatro, la música y las artes plásticas tuvieron un gran desarrollo. En literatura se destacaron el francés Molière, el español Miguel de Cervantes Saavedra y el inglés William Shakespeare. La trayectoria literaria de Cervantes se inscribe en el llamado Siglo de Oro, denominado así por la calidad alcanzada por la producción cultural y artística española. En pintura sobresalieron, entre otros, Diego Velázquez y Rembrandt; y en escultura Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini.

Acontecimientos más importantes

Entre los acontecimientos más importantes del siglo, se pueden mencionar:

La rendición de Breda (1634-35), del pintor español Diego Velázquez, representa la toma de una ciudad holandesa por las tropas españolas, durante la Guerra de los 30 Años.

La rendición de Breda (1634-35), del pintor español Diego Velázquez.

  • La llegada al poder de la dinastía de los Románov, cuyos zares gobernaron el Imperio ruso entre 1613 y 1917.
  • La guerra de los 30 Años (1618-1648), en la que intervinieron casi todas las potencias europeas de la época. La guerra involucró inicialmente a Estados partidarios y contrarios a la Reforma protestante dentro del Sacro Imperio Romano Germánico. Sin embargo, se transformó en una lucha por la hegemonía europea a medida que se fueron sumando las grandes potencias, en especial Francia y España. Finalizó con la firma de la Paz de Westfalia.
  • La guerra franco-española (1635-1659), que fue una continuidad del enfrentamiento iniciado en la guerra de los 30 Años. Esta finalizó con la firma de la Paz de los Pirineos, que consagró la derrota española y el triunfo de Francia, país que se posicionó como primera potencia europea.
  • La guerra de restauración portuguesa (1640-1668), que concluyó con el reconocimiento de la Independencia de Portugal. Desde 1580 dicho país era gobernado por los Habsburgos españoles.
  • La guerra civil inglesa (1642-1649) entre la Corona y el Parlamento, la cual concluyó con la ejecución por decapitación del rey inglés Carlos I (1649) y la instauración de la dictadura de Oliverio Cromwell (1653-1658).
  • El fin de la guerra de los 80 Años (1648), iniciada en 1568, tras la cual España reconoció la Independencia de las Provincias Unidas.
  • La Fronda (1648-53), un conjunto de movimientos de insurrección contra la cada vez más centralizada monarquía francesa. Esta fue una guerra civil que concluyó con la derrota de los nobles y el triunfo de la monarquía.
  • La Revolución gloriosa (1688-89), tras la cual se aprobó una Declaración de Derechos que Guillermo de Orange debió aceptar para acceder al trono. Al limitar el poder del rey, este documento instauró la monarquía parlamentaria en Inglaterra.

Siglo XVII en América

Durante el siglo XVI, España y Portugal conquistaron grandes extensiones de territorios americanos y los transformaron en colonias ultramarinas de sus imperios coloniales.

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Durante el siglo XVII, otras potencias europeas se apropiaron de territorios americanos:

  • Los ingleses se establecieron en la costa atlántica de América del Norte, entre el océano Atlántico y los montes Apalaches. Allí crearon 13 colonias. La primera de ellas fue Virginia, creada en 1607 con la fundación de Jamestown. Los ingleses también se instalaron en la Bahía de Hudson, en el norte del actual Canadá, y en la isla de Jamaica, en el Caribe.
  • Los franceses ocuparon la isla de Terranova, las orillas del río San Lorenzo y la región de los grandes lagos, en el actual Canadá. También se establecieron en Haití y en ambos márgenes del río Misisipi, en la región que llamaron Luisiana.
  • Los holandeses se instalaron en varias islas del Caribe. En 1625 fundaron Nueva Ámsterdam (actual Nueva York) en el valle del río Hudson, de donde fueron desalojados por los ingleses en 1664. También dominaron el noreste del Brasil portugués entre 1630 y 1654.

Paralelamente a su expansión territorial, Inglaterra y las Provincias Unidas pasaron a controlar gran parte de las rutas del comercio internacional y por medio del contrabando  introdujeron sus mercaderías en las colonias españolas y portuguesas. Para España, esto significó una importante contracción del comercio atlántico y la disminución de la cantidad de metales preciosos que llegaban desde América, lo que acentuó su crisis económica.

Bibliografía:
  • Bennassar, Bartolomé. La España del Siglo de Oro. Barcelona, Crítica. 2001.
  • Corvisier, André. Historia moderna. Barcelona, Labor. 1986.
  • Elliot, John. Richelieu y Olivares. Barcelona, Crítica. 2002.
  • Kriedte, Peter. Feudalismo tardío y capital mercantil. Barcelona, Crítica. 1982.

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Acerca del autor:

Profesor en Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires). Autor, editor y coordinador de contenidos editoriales.

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Marcelo Néstor Musa (2020). Siglo XVII. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/siglo-xvii/). Última edición: junio 2020. Consultado el 18 de abril de 2024.
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