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Paola Maurizio (2018). Antigua Roma. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/cultura-romana/). Última edición: abril 2024. Consultado el 18 de abril de 2024.
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Contenidos

Antigua Roma

Civilización de la antigüedad de gran influencia hasta el presente.

13m
·
Tabla de contenidos:

Datos

Fecha 753 a.C.-476 d.C (Imperio romano de Occidente) / 1453 (Imperio romano de Oriente)
Ubicación Europa, norte de África y Asia menor
Religión Politeístas
Economía Agricultura y comercio

¿Qué fue?

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Roma fue una civilización de la antigüedad que, desde sus orígenes a partir de una pequeña aldea ubicada en la región del Lacio en el centro de la península itálica, a lo largo de 12 siglos llegó a expandirse por toda la cuenca mediterránea, ocupando gran parte de Europa, el norte de África, Asia menor y Judea.

La cultura romana era sumamente receptiva y se enriqueció al condensar rasgos tanto de las civilizaciones anteriores como de los pueblos que ocupaba en su proceso de conquista.

Durante su expansión, esta cultura se difundió por las regiones conquistadas en un proceso conocido como romanización, que tuvo como consecuencia la unificación cultural de los territorios bajo el dominio de Roma.

Las provincias romanas, adoptaron el latín como lengua, la legislación basada en el derecho romano, la moneda y muchas costumbres. Dentro del mundo romano también se produjo la difusión de la filosofía, la literatura y el arte griegos y la expansión del cristianismo. Todos esos elementos, en interacción con las particularidades regionales, sentaron las bases de la cultura occidental hasta el presente.

Extensión

La civilización romana se originó en la región del Lacio, en el centro de la península itálica. A lo largo de 12 siglos se expandió por la cuenca del mar Mediterráneo, el centro de Europa, Asia menor y parte de las Islas Británicas.

Su expansión territorial se produjo en tres etapas: entre el año 458 y el 265 a. C. los romanos conquistaron la península itálica. Entre el 264 y el 146 a. C., conquistaron los territorios alrededor del Mediterráneo occidental y a partir del siglo II a. C. se extendieron sobre los reinos macedonios.

Extensión de la civilización romana en el momento de su máxima expansión, aproximadamente en el año 117.

Extensión de la civilización romana en el momento de su máxima expansión, aproximadamente en el año 117.

Etapas de la historia de Roma

En el relato de los orígenes de Roma se entremezcla la historia con el mito. La ciudad, según la tradición fue fundada por Rómulo, un descendiente del héroe troyano Eneas, el 21 de abril del año 753 a. C. En sus más de 1200 años de historia, el estado romano atravesó por tres etapas:

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1. La Monarquía (753 a. C-509 a.C)

Corresponde al período durante el que se estableció la ciudad de Roma e inició su predominio sobre las demás ciudades de la región. Durante mucho tiempo solo fue una ciudad-estado gobernada por reyes que eran elegidos por el Senado y tenían autoridad política, religiosa y militar. Durante la monarquía reinaron siete reyes de los cuales los últimos tres fueron etruscos.

El último rey, Tarquino el Soberbio fue depuesto por el Senado luego de una rebelión que abolió la monarquía.

2. La República (509 a.C.-27 a. C.)

El monarca fue reemplazado por dos cónsules con un mandato de duración breve. Este período se caracterizó por las tensiones entre patricios (nobles) y plebeyos (gente común) y por la expansión de Roma que logró dominar el Lacio, y vencer a los galos, a los samnitas y a las colonias griegas del sur de Italia.

Una vez lograda la conquista de sus vecinos, Roma se extendió hacia el oeste sobre la península Ibérica; conquistó Cartago en el norte de África luego de las Guerras púnicas e incorporó bajo su dominio a Egipto, Macedonia y Grecia, Siria, Asia Menor y Judea.

3. El Imperio (27 a. C. -476 d. C la parte occidental)

Vista de la ciudad de Roma en la época imperial. Reconstrucción de Oreste Betti de principios del siglo XX.

Vista de la ciudad de Roma en la época imperial. Reconstrucción de Oreste Betti de principios del siglo XX.

Ya con amplios territorios bajo control romano, en el año 27 a. C., uno de los miembros del triunvirato gobernante, Octavio, derrotó a los otros dos y asumió el poder unipersonal con el título de Augusto (que significa persona sagrada, elegida por los dioses). Aunque Augusto preservó las instituciones republicanas como modo de legitimar su poder, estas se vaciaron de autoridad.

Durante este período, el territorio de Roma alcanzó su máxima extensión. El imperio finalizó en occidente en 476 d. C. cuando el germano Odoacro derrocó a Rómulo Augústulo, el último emperador. En el sector oriental, el imperio perduró hasta el siglo XV como Imperio bizantino y desapareció cuando el Imperio otomano conquistó la ciudad de Constantinopla en 1453.

Características

Entre las características de la civilización romana, se pueden mencionar las siguientes:

  • Surgió en el siglo VIII a. C. a partir de una aldea de agricultores y pastores de varios orígenes, entre ellos latinos y sabinos, ubicada en las orillas del río Tiber.
  • Las principales influencias culturales en sus orígenes fueron sus vecinos, los etruscos, y los griegos que habitaban las colonias del sur de Italia. Más adelante, incorporaron elementos celtas, orientales, íberos, etcétera.
  • Fue un estado expansionista que, desde sus inicios, tuvo el impulso de expandir sus fronteras a través de la conquista.
  • Se destacaron por su gran poderío militar, gracias al cual pudieron mantener durante varios siglos los territorios conquistados. A diferencia de otras civilizaciones de la antigüedad, los romanos tuvieron, a partir del siglo II a. C,. un ejército profesional caracterizado por su duro entrenamiento, su disciplina y obediencia.
  • A pesar de la importancia de la agricultura, la romana fue una civilización urbana. Las ciudades, que tenían un esquema similar en todo el mundo romano, eran el centro donde se desarrollaban las actividades, sobre todo en la época imperial. Cada ciudad tenía un foro, espacio público donde se reunían los ciudadanos para realizar desde actividades económicas hasta ceremonias religiosas.
  • La base de la sociedad romana era la familia, integrada por todas las personas que dependían de la autoridad del padre: esposa, hijos, personas bajo su protección (clientes) y esclavos.
  • Los romanos regularon mediante leyes y normas no escritas las relaciones sociales, políticas y comerciales. Existían leyes para ordenar las relaciones entre privados, las actividades del estado, los intercambios con otros estados, etcétera. Este sistema es conocido como derecho romano y muchas de sus normas continúan vigentes.

Organización social

La sociedad romana era patriarcal. Solo los varones tenían el poder económico y político. Dentro de la estructura familiar, el pater familiae o «padre de familia» tenía poder absoluto sobre todos los miembros del grupo, desde los familiares directos hasta los siervos y los esclavos.

La sociedad encontraba dividida en los siguientes estamentos:

  • Patricios: era la clase más alta de la sociedad. Estaba formada por las familias más antiguas. A partir del año 367 a. C. se incorporaron a este grupo, con la categoría de nobles, los plebeyos ricos. Tenían el poder político, religioso y económico.
  • Plebeyos: eran los ciudadanos libres, campesinos, comerciantes y artesanos. Durante la República llegaron a integrar órganos políticos como la Asamblea de la Plebe. A partir de 212 d. C. se otorgó la ciudadanía romana a todos los hombres libres del imperio.
  • Esclavos: eran muy numerosos. Se ocupaban de los trabajos rurales, de la mano de obra en los talleres artesanales y de actividades domésticas en las casas de las familias ricas. Su situación evolucionó a lo largo del tiempo, aunque, jurídicamente no tenían categoría de persona sino de «cosa».

Organización política

La organización política de Roma fue variando a lo largo del tiempo.

Durante la Monarquía, existía un Senado integrado por los jefes de las familias patricias. Este organismo era el que elegía al rey, ya que no era un puesto hereditario.

Además, existía la Asamblea de la Curia integrada por ciudadanos, aunque sus decisiones podían ser vetadas por el Senado.

A partir de la República el poder del Estado se dividió en varios órganos.

  • El Senado fue la máxima institución durante el período republicano.
  • Las Asambleas eran organismos de participación de los ciudadanos. Existían tres: la Asamblea de las curias, la Asamblea de las centurias y la Asamblea de la plebe.
  • Las magistraturas eran los órganos de gobierno. Eran cargos electivos que duraban poco tiempo en sus funciones. Eran magistrados los cónsules, jefes políticos y militares; los censores, que se ocupaban de contabilizar a los ciudadanos y sus bienes, cuidar la moral pública y vigilar el comportamiento de los funcionarios; los pretores, encargados de la justicia; los ediles, funcionarios municipales, los cuestores, administraban las finanzas públicas y el tribuno de la plebe que era quien defendía a los ciudadanos comunes.

Durante el período imperial continuó existiendo el Senado, pero el poder efectivo se concentró en la figura del emperador, que tenía el poder militar, político, legislativo y religioso. Elegía a su sucesor, que podía ser su hijo o alguien a quien hubiera adoptado como hijo con ese objetivo.

Economía

Dada la enorme extensión que alcanzó Roma, la economía estaba muy diversificada, aunque las actividades que tenían mayor importancia eran la agricultura, el comercio y la minería. Los productos provenientes de todo el mundo romano se intercambiaban entre las distintas regiones a través del mediterráneo, así como de la extensa red de caminos.

Denario de plata emitido durante el gobierno del emperador Maximino.

Denario de plata emitido durante el gobierno del emperador Maximino.

Desde finales de la República, la tierra se concentró en manos de latifundistas que vivían en las ciudades y delegaban la administración de sus establecimientos. Los latifundios eran grandes extensiones de tierra con una o más casas de campo (llamadas villas) donde se instalaba el propietario cuando las visitaba, y pequeñas poblaciones donde vivían los trabajadores. Lo producido en estas explotaciones se dedicaba al consumo interno y al comercio en los grandes mercados urbanos.

En las ciudades se concentraba la producción artesanal. Desde pequeños talleres familiares hasta grandes instalaciones producían todo tipo de bienes que se destinaban al consumo interno y al comercio.

Religión

Los romanos eran politeístas, es decir, creían en más de un dios. No tuvieron una sola religión, sino que combinaron sus creencias con las de los pueblos que conquistaban y adoraron simultáneamente a dioses de sistemas religiosos diversos.

La religión originaria era animista, creían en espíritus que habitaban todas las cosas. Rendían culto a distintas divinidades domésticas: los lares, dioses que protegían el hogar; los penates, que protegían los bienes familiares y los manes, que eran los antepasados familiares. También creían que cada persona tenía un genio protector. El sacerdote del culto doméstico era el pater familiae.

Además del culto privado, existía un culto oficial, público. Durante el período monárquico, los principales dioses del culto público fueron Júpiter, el más importante del panteón, Quirino, dios del gobierno y Marte, dios de la guerra. Constituían la Tríada Capitolina y se los veneraba en el monte Capitolino, en la ciudad de Roma. Existía también una tríada venerada por los plebeyos que estaba formada por los dioses agrícolas, Ceres, Liber y Libera.

A partir de la influencia griega, la religión romana incorporó numerosos dioses griegos a su panteón, superponiendo algunos de ellos a sus divinidades anteriores. La Tríada Capitolina fue reemplazada por una integrada por Júpiter, su esposa Juno y Minerva.

Más adelante, se adoptaron también dioses orientales con cultos mistéricos, como los egipcios Isis y Osiris, la frigia Cibeles y el iraní Mitra.

Durante el período imperial, los emperadores fueron venerados como dioses. El cristianismo, otra de las religiones orientales que se difundieron por el imperio fue perseguida al principio, pero finalmente, en el 380 d. C., se convirtió en la religión oficial de Roma por decreto del emperador Teodosio y desplazó a todos los demás cultos.

Dioses romanos

Durante gran parte de la historia romana, los principales dioses fueron los siguientes:

Nombre Función
Júpiter Rey de los demás dioses. Sus atributos eran el rayo y el centro.
Juno Esposa de Júpiter, diosa del matrimonio y la familia.
Minerva Hija de Júpiter. Diosa de la sabiduría y patrona de los artesanos.
Vulcano Dios asociado con el fuego y las actividades relacionadas como la herrería.
Diana Diosa de los bosques, la caza y animales.
Febo Dios conductor del disco solar. Estaba asociado también a la poesía y la música.
Venus Diosa del amor.
Plutón Dios del inframundo y los muertos.
Neptuno Dios del mar y el océano.
Marte Dios de la guerra.
Mercurio Dios del comercio.
Baco Dios del vino de la fiesta.

Arte

Arquitectura

La arquitectura y la construcción de obras civiles fueron las áreas en las que más se destacaron los romanos.

Fotografía actual del edificio Pantheon, ubicado en Roma.

Fotografía actual del edificio Pantheon, ubicado en Roma.

Se caracterizaron por el uso del arco de medio punto, la bóveda de cañón corrido y la cúpula y por el desarrollo del hormigón armado como material de construcción.

Entre las obras que han perdurado se encuentran el Anfiteatro Flavio (conocido como Coliseo), el Panteón de Agripa, el teatro de Marcelo y diversas construcciones tanto en el foro Romano como de otras ciudades de las provincias romanas.

Se destaca también la inmensa red de caminos que recorrían todo el imperio y aún perduran en muchas regiones, así como los acueductos.

Escultura

La escultura romana tuvo una gran influencia de la griega. Sus modelos se adaptaron al gusto y las necesidades romanas, más prácticas y concretas.

Específicamente romanos fueron los bustos que retrataban a distintos personajes de la sociedad y los relieves conmemorativos.

Pintura

La pintura romana se conoce especialmente a partir de los restos de pinturas murales que se conservaron en las ciudades de Pompeya y Herculano.

Desarrollaron también la técnica del mosaico: mediante pequeñas piedras de colores, se representaban en pisos y paredes escenas de distinto tipo.

Bibliografía:
  • AA.VV. Historia Universal. 6-Roma. Lima, Salvat. 2005.
  • Grimal, Pierre. La civilización romana. Barcelona, Paidós. 2014.
  • Grimal, Pierre. Diccionario de mitología griega y romana. Barcelona, Paidós. 2010.
  • Liberati, Anna Maria y Bourbon, Favio. Roma antigua. Barcelona, Folio. 2005.

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Acerca del autor:

Licenciada en Gestión e Historia de las Artes, Editora. Autora y editora de contenidos educativos y de divulgación.

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Paola Maurizio (2018). Antigua Roma. Recuperado de Enciclopedia Iberoamericana (https://enciclopediaiberoamericana.com/cultura-romana/). Última edición: abril 2024. Consultado el 18 de abril de 2024.
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